Casona de Quilapilún

En el contexto de resaltar el legado cultural el pasado 24 y 25 de mayo abrió al publico la restaurada casa patronal del Fundo de Quilapilún, exhibiendo en sus habitaciones variadas muestras de la vida rural pretérita del fundo Quilapilún y la comuna de Colina. La casona data 1850, fue construida de adobe con dinteles de espinos y algarrobo y techo de tejas con armadura de roble. Se ubica en el sector de Quilapilún Bajo, comuna de Colina, y fue declarada Monumento Histórico en 1981. Actualmente continúa su restauración para transformarse en el Centro Cultural Casona de Quilapilún.

La familia Trivelli fueron los últimos en habitar la casona de Quilapilún. Su historia se remonta a 1924 cuando el italiano José Trivelli Colombo adquirió una parte del Fundo El Cajon de las Tórtolas que incorporó a Quilapilún. A la muerte de José Trivelli y su esposa María Luisa Rocchi, los hermanos Trivelli-Rocchi fueron dejando como único dueños a Guillermo y Hernán. Finalmente Guillermo se adjudicó en 1952 la totalidad del fundo Quilapilún. Tras la reforma agraria quedarían con la reserva de 474 hectáreas.

En 1980 la compañía minera Disputada de Las Condes S.A compra a Guillermo Trivelli Rocha la reserva del Fundo de Quillapilún. Luego Angloamerican adquiere la compañía minera Disputada de las Condes de ExxonMobil en noviembre del 2002, incorporando la restauración de la Casona como parte de los compromisos ambientales de agosto de 2007 durante el proceso de evaluación ambiental del Proyecto Desarrollo Los Bronces que buscaba aumentar la producción de cobre fino en la Mina Los Bronces.1

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  1. Info Angloamerican ↩︎

Filomena de Liray

Hace años leyendo antiguos registros de nacimiento de Colina, vi que una mujer inscribió con su apellido a cuatro hijos el mismo día, en el recuadro ‘padre’ figuraba “no se expresa”, su nombre era Filomena.1

Filomena  Tobar Silva nació en la hoy Provincia de Chacabuco y quiero creer que en su infancia disfrutó del dulzor de las uvas asoleadas y tuvo momentos para subir a los cerros y refrescar sus pies en los manantiales.

Filomena , hija de Víctor Tobar y Carmen Silva, fue bautizada un día 7 de diciembre de 1881 en la Iglesia parroquial de Colina. Su nacimiento había sido pocos días antes en Liray, la hacienda donde sus padres residían y trabajaban. Tuvo hermanos al menos cinco hermanos: María (1880), Zoila (1882), Delia (1886), Víctor Juan (1890) y Juana del Carmen (1892). Probablemente desde pequeña tuvo que colaborar en las labores del hogar, no conoció colegio alguno, ni tuvo oportunidad de aprender a leer y escribir. Su mundo eran principalmente los márgenes de Liray, un Liray rústico, por cierto con bastante más vegetación que la actual, con huellas de tierra más que caminos, con precarias formas de iluminación nocturna y con las limitaciones materiales propias de la época referida. Adentro de la casita de adobe, lo más importante del hogar, el fogón, y afuera las artesas y las gallinas.

Cuando ya estaba en su adolescencia apareció en su vida Juan Roldan Santibañez, no hay datos que aludan a su origen, mas sí que era gañan y carbonero en Liray. Filomena de unos quince años a fines de 1896 tendría a su primer hijo2 y se casa (o la casaron) con un hombre que prácticamente le triplicaba en edad. El matrimonio se llevó a cabo en la Parroquia San Isidro Labrador de Santiago, un 20 de agosto de 1897. Luego vendrían más hijos Roldan-Tobar. Juan (1898), Carlos (1899-1901), Rufina (1901) y Regina (1905) quienes mueren tempranamente en Liray, a días de nacido, a excepción de Carlos.

Comenzando el año 1908 la salud de Juan Roldan se afecta y fallece en Liray de pulmonía el 17 de enero. Filomena enviuda a los 26 años. Sobrevive con ayuda de familiares y haciendo labores como lavandera.
Al año siguiente entra en su vida un hombre soltero, originario de Curacaví, que llegó a residir en Colina, José Luis Ayala. Filomena embaraza y tras ello se casan el 3 de noviembre de 1909 en la oficina de registro civil de Colina, sin embargo, se infiere que fue un matrimonio corto, de dos años aproximadamente. El hecho es que José Luis a tres años del evento ya no figura en la vida de Filomena, aun no he podido determinar si se fue de Liray o murió, si es lo ultimo significó que Filomena quedó viuda por segunda vez.

Fue un 4 de noviembre de 1912 cuando Filomena y su hermana Zoila junto a su novio Juan de Dios Gonzalez acuden al registro civil de Colina a inscribir a sus hijos. Precisar que en esta época, sobre todo en áreas rurales, no era habitual inscribir a los hijos inmediatamente tras el nacimiento,3 había mucha precariedad en el país y un tercio de los niños moría antes de cumplir el año de edad y en algunos sectores de Santiago esta tasa era más alta aun. Bien, aquel día Zoila y Juan de Dios inscriben a dos de sus hijos y Filomena registra a cuatro hijos con su apellido ‘Tobar’. Todos nacidos en Liray, Ana Amelia (16-11-1904), José (10-10-1907), María Claudina (04-05-1910) y José Luis (25-11-1911), los dos primeros hijos de Juan Roldan y los dos últimos serían hijos de José Luis Ayala.

Los siguientes años de Filomena no deben haber sido fácil junto a sus hijos. Probablemente buscando nuevas opciones que facilitaran su vida, en un año no definido, deja Liray y se va a vivir a Santiago a la calle Arturo Prat.

En 1937 enferma, falleciendo a fines de diciembre, sus restos fueron sepultados en el Cementerio General de Santiago. Así fue parte de la vida de Filomena Tobar, que como otras mujeres de su tiempo, me refiere a la frase inscrita en la cripta asociada a Santa Filomena: «Lumena -PaxTe – Cum Fi», es decir, «La paz sea contigo, Filomena».

Para las mujeres del «bajo pueblo», la maternidad no era una vía de liberación sino todo los contrario (…) Las mujeres de «bajo pueblo» avanzaron por la historia flotando, no en la cresta del desarrollo económico, cultural y social de los periodos colonial y postcolonial -como las matronas oligarcas- sino en las borras del bajo fondo y en la resaca de la retaguardia. Nadando en las aguas cenagosas del código moral ‘b’, y no en las luminosas del código moral ‘a’. Su ascenso al espacio publico fue, pues, lento, tortuoso y multivariado. Y largo. Pues las olas rezagadas de la conquista las siguieron golpeando cada vez que asomaron a la superficie, tras haber creado una ruta propia de liberación. (Salazar, 2002, p.137)

  1. Nombre del griego Philumene = Amada ↩︎
  2. Oscar Filomeno, bautizado en la Parroquia San Isidro Labrador, Santiago  ↩︎
  3. Esa misma tardanza en proporcionar datos al registros civil hacía que muchas veces los datos entregados por los padres no fueran precisos mas cuando muchas veces ni ellos sabían que edad exacta tenían.  ↩︎

Isidro, Filomena y Colina

San Isidro Labrador, santo patrono de Madrid y de los agricultores.

El nombre Isidro proviene del griego «Isidoros» y significa regalo de Isis, la diosa madre egipcia1. Isidro de Merlo y Quintana nació alrededor del año 1080 en Madrid, llevó una vida humilde como labrador, trabajando arduamente en el campo. Se le atribuyen numerosos milagros, especialmente relacionados con su labor agrícola, como la ayuda divina que recibía en las tareas del campo (ángeles arando), el descubrimiento de fuentes de agua en lugares secos y la multiplicación de alimentos para los necesitados. La Iglesia Católica beatificó a Isidro Labrador en 1619 y lo canonizó en 1622, reconociendo formalmente su santidad y estableciendo el 15 de mayo como su día festivo.

La llegada de la devoción a San Isidro Labrador a Chile estuvo intrínsecamente ligada con el advenimiento de los conquistadores españoles en el siglo XVI. Los españoles, muchos de ellos campesinos provenientes de regiones agrícolas de España, como Extremadura, fueron los principales difusores de esta veneración. Uno de los primeros signos del arraigo de esta devoción en Chile fue el establecimiento de La Parroquia San Isidro Labrador en Santiago que fue fundada el 15 de mayo de 1686 por el obispo Diego de Umanzoro, en lo que entonces era un área rural. Actualmente en esta parroquia las celebraciones en honor a San Isidro incluyen servicios religiosos y procesiones.

El rol de San Isidro como patrón de los agricultores resonó con la naturaleza rural y agraria del Chile colonial. Su vida y sus milagros asociados con la provisión de agua y buenas cosechas lo convirtieron en una figura destacada para quienes basan su vida en el cultivo de la tierra.

Procesión de San Isidro en Colina

Este 25 de mayo Colina estuvo de aniversario, celebró 129 años desde que se le otorgó el titulo de Villa y uno de los aspectos que se percibe que se enfatiza desde el municipio es el carácter agrícola de la comuna. Este carácter evidentemente ha cambiado con el paso del tiempo, en muchos aspectos se ha desdibujado, sin embargo sigue latente. En este contexto el pasado 18 de mayo se realizó en Colina la tradicional procesión de San Isidro Labrador, que comenzó en la hermosa Capilla de Reina Sur y concluyó en la medialuna de Santa Filomena. Esta procesión está vinculada con misas a la chilena, así como con peticiones de lluvias y bendiciones para las siembras, es decir, obtener condiciones favorables para los cultivos. Esto da cuenta de que San Isidro aún sigue religando y teniendo relevancia en los agricultores de Colina y en la comunidad católica, quienes continúan pidiendo su intercesión para las bendiciones relacionadas con el campo, el clima y sus medios de vida. Asimismo, esta festividad desempeña un papel importante en el mantenimiento de las tradiciones rurales, el fomento de la identidad comunitaria y la conexión con la herencia agrícola.

Santa Filomena: Mirando imágenes en la web de la celebración de San Isidro en Colina me resultó llamativo observar que también iba en procesión Santa Filomena, la joven mártir cristiana que habría sido torturada y decapitada a comienzos del siglo III d.c. a los 13 años. Curiosamente no se tuvo conocimiento de ella hasta el 25 de mayo de 1802, en las excavaciones arqueológicas en las catacumbas de Santa Priscila donde se encontró una cripta sellada con tres losas de terracota; estaba rodeada de símbolos que presuntamente aludían al martirio y a la virginidad de la persona ahí enterrada; los símbolos eran: ancla, tres flechas, una palma y una flor2, esta cripta tenía inscrito en latín «La paz sea contigo, Filomena». Por cierto, Filomena proviene del griego «Philumene» y significa amada. Santa Filomena fue canonizada el 30 de enero de 1837 por Gregorio XVI, su principal santuario está en Italia3, país desde donde se difundió la devoción hacia ella por el mundo.

Ver a estos dos santos fue una seña para traer a la memoria a otra Filomena, una nacida en Liray, Colina, quien a fines del siglo XIX se casó en la Parroquia San Isidro Labrador de Santiago.

IR A Filomena de Liray

  1. Son deidades femeninas veneradas por su capacidad de dar vida y por su conexión con la Tierra y el universo. ↩︎
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Filomena_(santa) ↩︎
  3. Mugnano del Cardinale ↩︎

Heridas en el Cajón de Las Tórtolas

Inserto en el Cajón de las Tórtolas o valle del Quilapilún comenzó a operar el Tranque de relaves Las Tórtolas, era 1992. Previo a ello en marzo de 1990, en el Fundo Cajón de Las Tórtolas, trabajadores de la otrora minera Disputada de las Condes haciendo labores de remoción de terreno encontraron tres cuerpos maniatados junto a una antigua pirca tapados con piedras de la misma. Aquellos cuerpos correspondían a militantes del partido comunista, detenidos desparecidos1, una herida de la historia política e ideológica.

El tranque de relaves se posicionó dentro de una cuenca rodeada de cerros donde sobresale el cerro Las Tórtolas (1162 msnm). No se puede obviar que inundó un universo de biodiversidad, así como las huellas valiosas de nuestros originarios habitantes, huellas que están presentes en la amplitud del valle y en la quebraba Carmen Alto que fue cercenada por el depósito de relaves, y si bien las prospecciones arqueológicas recuperaron miles de elementos, entre ellos bloques de roca con ‘tacitas’, inexorablemente miles y miles quedaron bajo la superficie. Estas implicancias me llevaron a pensar en los traumas.

La palabra trauma viene del griego, significa herida, su raíz titrosko está asociada con una raíz indoeuropea *terə- frotar (moler girando) y las palabras tribulación, triturar y trigo. Es decir, es un concepto que se relaciona con los golpes, cortes, rupturas  que se experimentan a lo largo de la existencia.

Sinforosa a fines del siglo XIX

1893 tuvo un registro de lluvias muy inferior al promedio normal anual, 238.77 mm. Ese año, aunque no es lo frecuente, por un fenómeno atmosférico especifico llovió en el mes de diciembre. En pleno solsticio, las primeras lluvias se presentaron un viernes 22 entre la 1 y 2 pm con 0.60 mm. Al día siguiente, 23 de diciembre, alrededor de las 11 am, se registraron leves 0.20 mm de lluvia por lo que labradores y gañanes del Cajón de las Tórtolas continuarían en sus labores habituales. Sin embargo, a partir de las tres de la tarde comenzó a llover nuevamente, esta vez con tempestad eléctrica, registrándose 10.85 mm en una hora. Es en este contexto en el que mueren al menos dos residentes de Quilapilún, la causa documentada en el registro de defunciones es: Ahogado. A ese día llegó el eco de un relato oral que escuché recién este año «murieron varios en las Tórtolas por un aluvión».2 Santiago Segundo Beiza Gonzalez, era un joven de 18 años, gañan, soltero, hijo de Jose Santiago Beiza y Petronila Gonzalez Pacheco. Juan de Dios Hernández  Nuñez de 36 años, labrador, casado con Sinforosa Beiza, tuvieron al menos seis hijos, el menor tenía siete meses en diciembre de 1893. La defunción de ambos fue comparecida en la oficina del registro civil por Esteban Beiza, junto a Pedro Tapia y Aurelio Ortega como testigos. Los apellidos involucrados, en este nuevo tiempo, perduran en la provincia de Chacabuco.

Sinforosa sufrió el duro golpe de perder al mismo tiempo a su hermano y a su esposo, se mantuvo en pie y sus pasos la llevaron a Batuco. A pesar de las heridas del terreno como la vegetación tomó fuerza en un rayito de luz  para renacer. Hay heridas que nos hacen fuertes, los traumas nos hacen ser quienes somos hoy.

Escuchar la voz interior

Es innegable que hay diversos factores que traumatizan nuestro entorno natural así como nuestra estabilidad emocional, ante  esto es sustancial encontrar balance y equilibrio, y  precisamente la función del equilibrio se encuentra en el oído. Hay que recordar que Quilapilún viene del mapudungun y significa «tres orejas«, por su parte Tórtola (zenaida auriculata) viene del latin turtur que es una onomatopeya del sonido que hace dicha ave. ‘Zenaida‘ (nombre femenino) deriva del griego y significa «hija de Zeus»3 y ‘auriculata viene del latín y significa «oreja» (aurícula). El silencio es llave de todo sonido.

Dicho lo anterior quiero concluir que  el valle del Quilapilún o Cajón de Las Tórtolas en esencia nos llaman a lo mismo: a escuchar, a escucharnos, a escuchar a la naturaleza, a escuchar a los que estuvieron antes, a escuchar en el silencio profundo la voz interior que marca el ritmo en esta sinfonía cósmica.

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  1. Eduardo Canteros, Vicente Atencio y José Flores ↩︎
  2. El cómo se produjo la muerte de estos antiguos vecinos, así como el lugar exacto, aun es materia de investigación ↩︎
  3. Zeus del griego deriva de la raíz indoeuropea dyeu-/dyu-, que significa “luz diurna, brillar”. ↩︎

El Resplandor

Tras esos cerros la noche se alumbró de la nada, como un gran fuego. 
¡Si no lo veo, no lo creo! pero yo lo viví...

Pimiento

«Sol y viento pa su vida, Sol y viento”

Al paso se muestra vigoroso y resistente. Lo miro, sus ramas resonantes también me miran, y entre susurros me da cuenta de sus experiencias al lado del camino desde el año 1956

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*Pimiento (schinus molle) ubicado en camino Liray con camino a Santa Elena (hoy San Miguel)