Filomena de Liray

Hace años leyendo antiguos registros de nacimiento de Colina, vi que una mujer inscribió con su apellido a cuatro hijos el mismo día, en el recuadro ‘padre’ figuraba “no se expresa”, su nombre era Filomena.1

Filomena  Tobar Silva nació en la hoy Provincia de Chacabuco y quiero creer que en su infancia disfrutó del dulzor de las uvas asoleadas y tuvo momentos para subir a los cerros y refrescar sus pies en los manantiales.

Filomena , hija de Víctor Tobar y Carmen Silva, fue bautizada un día 7 de diciembre de 1881 en la Iglesia parroquial de Colina. Su nacimiento había sido pocos días antes en Liray, la hacienda donde sus padres residían y trabajaban. Tuvo hermanos al menos cinco hermanos: María (1880), Zoila (1882), Delia (1886), Víctor Juan (1890) y Juana del Carmen (1892). Probablemente desde pequeña tuvo que colaborar en las labores del hogar, no conoció colegio alguno, ni tuvo oportunidad de aprender a leer y escribir. Su mundo eran principalmente los márgenes de Liray, un Liray rústico, por cierto con bastante más vegetación que la actual, con huellas de tierra más que caminos, con precarias formas de iluminación nocturna y con las limitaciones materiales propias de la época referida. Adentro de la casita de adobe, lo más importante del hogar, el fogón, y afuera las artesas y las gallinas.

Cuando ya estaba en su adolescencia apareció en su vida Juan Roldan Santibañez, no hay datos que aludan a su origen, mas sí que era gañan y carbonero en Liray. Filomena de unos quince años a fines de 1896 tendría a su primer hijo2 y se casa (o la casaron) con un hombre que prácticamente le triplicaba en edad. El matrimonio se llevó a cabo en la Parroquia San Isidro Labrador de Santiago, un 20 de agosto de 1897. Luego vendrían más hijos Roldan-Tobar. Juan (1898), Carlos (1899-1901), Rufina (1901) y Regina (1905) quienes mueren tempranamente en Liray, a días de nacido, a excepción de Carlos.

Comenzando el año 1908 la salud de Juan Roldan se afecta y fallece en Liray de pulmonía el 17 de enero. Filomena enviuda a los 26 años. Sobrevive con ayuda de familiares y haciendo labores como lavandera.
Al año siguiente entra en su vida un hombre soltero, originario de Curacaví, que llegó a residir en Colina, José Luis Ayala. Filomena embaraza y tras ello se casan el 3 de noviembre de 1909 en la oficina de registro civil de Colina, sin embargo, se infiere que fue un matrimonio corto, de dos años aproximadamente. El hecho es que José Luis a tres años del evento ya no figura en la vida de Filomena, aun no he podido determinar si se fue de Liray o murió, si es lo ultimo significó que Filomena quedó viuda por segunda vez.

Fue un 4 de noviembre de 1912 cuando Filomena y su hermana Zoila junto a su novio Juan de Dios Gonzalez acuden al registro civil de Colina a inscribir a sus hijos. Precisar que en esta época, sobre todo en áreas rurales, no era habitual inscribir a los hijos inmediatamente tras el nacimiento,3 había mucha precariedad en el país y un tercio de los niños moría antes de cumplir el año de edad y en algunos sectores de Santiago esta tasa era más alta aun. Bien, aquel día Zoila y Juan de Dios inscriben a dos de sus hijos y Filomena registra a cuatro hijos con su apellido ‘Tobar’. Todos nacidos en Liray, Ana Amelia (16-11-1904), José (10-10-1907), María Claudina (04-05-1910) y José Luis (25-11-1911), los dos primeros hijos de Juan Roldan y los dos últimos serían hijos de José Luis Ayala.

Los siguientes años de Filomena no deben haber sido fácil junto a sus hijos. Probablemente buscando nuevas opciones que facilitaran su vida, en un año no definido, deja Liray y se va a vivir a Santiago a la calle Arturo Prat.

En 1937 enferma, falleciendo a fines de diciembre, sus restos fueron sepultados en el Cementerio General de Santiago. Así fue parte de la vida de Filomena Tobar, que como otras mujeres de su tiempo, me refiere a la frase inscrita en la cripta asociada a Santa Filomena: «Lumena -PaxTe – Cum Fi», es decir, «La paz sea contigo, Filomena».

Para las mujeres del «bajo pueblo», la maternidad no era una vía de liberación sino todo los contrario (…) Las mujeres de «bajo pueblo» avanzaron por la historia flotando, no en la cresta del desarrollo económico, cultural y social de los periodos colonial y postcolonial -como las matronas oligarcas- sino en las borras del bajo fondo y en la resaca de la retaguardia. Nadando en las aguas cenagosas del código moral ‘b’, y no en las luminosas del código moral ‘a’. Su ascenso al espacio publico fue, pues, lento, tortuoso y multivariado. Y largo. Pues las olas rezagadas de la conquista las siguieron golpeando cada vez que asomaron a la superficie, tras haber creado una ruta propia de liberación. (Salazar, 2002, p.137)

  1. Nombre del griego Philumene = Amada ↩︎
  2. Oscar Filomeno, bautizado en la Parroquia San Isidro Labrador, Santiago  ↩︎
  3. Esa misma tardanza en proporcionar datos al registros civil hacía que muchas veces los datos entregados por los padres no fueran precisos mas cuando muchas veces ni ellos sabían que edad exacta tenían.  ↩︎

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