Acerca de Liray:
Liray (del mapudungun Liq rai Flor Blanca) es una localidad rural, perteneciente a la comuna de Colina, provincia de Chacabuco. Latitud: -33.239889 Longitud: -70.741244
Los primeros pobladores de Liray pertenecieron a la Cultura Aconcagua (900 D.C – 1540 D.C), quienes se asentaron entorno a los Manantiales de Liray, aguas que brotaban con generosidad de las entrañas de la transversal Checamo (Foto). La arqueología ha reconocido en el sector su tradición alfarera asociado a un enclave productivo agrícola, siendo la génesis de las raíces campesinas de Liray.
En 1541 el panorama local comienza a reconfigurarse con la llegada de Pedro de Valdivia que al mando de sus huestes españolas toma posesión del valle del Mapocho. El fin de los españoles fue asentarse en los sectores mas fértiles cercanos a la recién (re) fundada Santiago. Desde luego hicieron aprovechamiento de las chacras que cultivaban los originarios como de los canales de regadío la mayoría trazados, no hace mucho tiempo, por los incas. Para establecerse un porcentaje de la población nativa fue desplazada a otros caseríos y otro tanto fue sometida como mano de obra.
A fines del siglo XVI con la articulación de mercados compradores -para la masa ganadera introducida por los europeos- la presión por la apropiación jurídica del suelo en sectores más alejados se incrementó, particularmente en aquellos lugares vinculados a una anterior ocupación indígena (Carmagnani 2014). En tierras aledañas al camino del Inga hacia el sector de Colina y la cuesta de Chacabuco, entre 1578 y 1599, fueron solicitadas y otorgadas mercedes de tierras. Liray es otorgada en 1599 como merced de tierra a Alonso de Riberos Figueroa (Sotomayor y otros 2016), es el albor de la localidad de Liray como la conocemos hoy.
Hacia 1611 el propietario de Liray era Andres Paez, y de acuerdo a fuentes de la época las primeras casas y capilla de Liray estuvieron situadas próximas al cordón de cerros, al lado oeste del sendero colonial «Camino de Llay-Llay». Este camino se desprendía del camino de Chile (camino del Inga) en el portezuelo de Huechuraba (pies del cerro Pan de Azúcar), seguía recto (camino Coquimbito) hasta pasar por el lado este del Cerro Liray para continuar al pie oeste del macizo de cerros (morro «la Bandera» y otros) hacia al norte.

Era la época de los encomenderos y estancieros, sin embargo, ya mediando el siglo XVII se avizora el fin de la encomienda producto de la fuerte disminución de la población indígena en toda la zona central, significando escasez de fuerza de trabajo para los estancieros. Paralelo a ello comienza a aumentar la población mestiza libre. Como consecuencia empezaría a implementarse un nuevo orden social-económico para integrarlos en el sistema productivo rural: el inquilinaje. Este fue un sistema de tenencia gratuita o semigratuita de la tierra, principalmente asignadas en los extremos de las propiedades. La instalación de inquilinos permitió a los estancieros el control de los límites de sus propiedades. Del uso gratuito se pasaría al uso con deberes como la custodia de linderos y la asistencia en faenas ganaderas.
La valorización de la tierra en el siglo XVIII significó más deberes para los inquilinos como la conducción de productos a las ciudades, el aporte con peones a las faenas agrícolas hasta convertirse en medieros de los hacendados (Gongora 1960). Junto a la sucesión de propietarios y algunas modificaciones en los deslindes el sistema de inquilinaje perduró en Liray hasta el punto de inflexión del campo chileno en 1967: La reforma agraria.
En Liray comienza una nueva etapa, los otrora inquilinos se convierten en propietarios de tierras que antes trabajaron para sus patrones, ya sea del antiquísimo Fundo Liray como del joven Fundo Santa Marta. De este ultimo se conservan vivos recuerdos, las celebraciones a los pies del cerro, la escuelita de la capilla, su propietario fue un hombre con perfil de santo varón, Javier Errázuriz Letelier (n. 1898, +1986) recordado por quienes lo conocieron como buen patrón.
Del complemento del nombre de los dos fundos mencionados anteriormente, en la actualidad el sector es reconocido como Santa Marta de Liray.
************************************************************************
Evocando:
Los registros fotográficos y objetos del pasado abren la puerta para un viaje en el tiempo, ayudan a rescatar la identidad y memoria local. Es por eso que la exposición de Liray Histórico, en el marco «Encuentro de raíces campesinas de Liray» pretende ser un puente para la reconstitución de la microhistoria local, un aporte a la autoconciencia y a la autoestima para quienes pertenecen o han pertenecido a esta localidad que, por pequeña que sea, posee historia propia.
Fotografía: Ximena Bravo (Extraída en facebook «Liray Histórico»)
Vida de Fundo
«De diez vacas tres eran para uso personal, del resto de las vacas debíamos obtener 100 litros de leche diaria, dos tarros, los cuales se mandaban a la lechería del fundo. El administrador nos daba forraje cuando las vacas adelgazaban, las íbamos a dejar al cerro donde pastaban y volvían gorditas» (28/05/2003 Irene Tobar)
«Para el terremoto (’65) el silo nuevo se cayó, el más viejo quedó en pie…yo estaba cuando hicieron el nuevo. Se llenaban los dos silos para la lechería …»maíz de silo». A cada ventana se le echaba medio saco de sal hasta completarlo, al ganado le gustaba mucho…había una sal gruesa que venía en sacos» (07/06/2003 Humberto Cordova)
«Jugaba para Santa Marta, no había quien nos ganara. Jugaba a pie pelao, no habían zapatos de fútbol y cuidaba mis zapatos (…) La cancha de Santa Marta quedaba mirando el cerro, al lado de Rosita Jorquera, hacían muchos campeonatos…venían de Renca en camión (…) Jugábamos incluso lloviendo…y la pelota se ponía muy pesada (…) El finao Beto una vez le dio un pelotazo en la cabeza a la señora Mercedes «¡casi la mató!», la esposa del heladero. Se llamaba Pedro Cuevas y se instalaba con un barril en el tranque frente a la cancha de Santa Marta. (21/06/2003 Luis Escobar «Chincolito»)
****
Nota: Este articulo fue escrito previo al «Encuentro Raíces Campesinas en Liray». En esta actividad se exhibió la recopilación fotográfica de Liray Histórico. Fue una significativa jornada, cargada de remembranzas, para la comunidad local.

[…] Acerca de Liray Histórico […]
Me gustaMe gusta