Desde hace tiempo estas fotos han sido difundidas en las redes sociales indicándose que fueron tomadas en Colina. Las dos primeras serían de 1894 y las dos ultimas de 1906. No hay duda que retratan con fidelidad escenarios costumbristas de aquella época, sin embargo, lo que me resultaba cuestionable era que la fotografía de la cueca y ambas del mote correspondieran a algún lugar de Colina.
Pues, reuní las cuatro fotos y comencé a indagar en su verdadero origen para esclarecer las dudas. Lo primero de lo cual me percaté es que todas fueron tomadas el mismo día y en el mismo sector, donde había una quinta. De ejemplo dos señales: las vendedoras de mote…también posaron para la fotografía de la cueca, están de pie apoyadas en la pared y, por otro lado, el supuesto «comprador de mote» en «1894», es el mismo personaje que en 1906 aparece como «el vendedor de mote».
Por ahí leí cuestionamientos sobre la autenticidad de la primera foto, ante eso hay decir que las cuatro son reales. En cada toma los protagonistas tuvieron que posar sin moverse por algunos segundos, además fueron trabajadas en estudio ya que fueron usadas como postales a principios del siglo xx.
Finalmente las sospechas resultaron ciertas ya que las fotografías no corresponden a ningún punto de Colina sino a Valparaíso. Fueron realizadas por el año de 1900, y el autor de estas maravillas, llenas de contenido, fue el alemán Teodoro Kuhlmann Steffens, 1869-1957. (Otro dato incorrecto en las redes es que la primera y tercera foto serían del canadiense Odber Heffer, magnifico retratista del paisaje rural y urbano de Chile).
Kuhlmann se radicó en Valparaíso, donde compartió su trabajo y vida familiar junto a la afinidad que tenía por la fotografía, figurando en el año 1904 como miembro de la Sociedad de Fotógrafos Aficionados de esa ciudad, labor esporádica que realizaba en sus tiempos libres, pudiéndose ver reflejada en la temática de las imágenes que capturó.